miércoles 8 de julio de 2009

Nuestro ejemplo: Oaxaca

"Pues no subestimes al pueblo mexicano.. en Oaxaca ya se levantaron el año pasado y no creas lo que dice la tele que solo fueron 100, si estuvo cañón, solo que la gente lo quiso hacer de forma pacífica sin armas, y si recuerdas todo iba a ser asi hasta que llegó la PFP a Oaxaca fué cuándo comenzaron las agresiones.. y ahí la gente no está en paz como lo comenta el corrupto Ulises Ruiz, más bien está con rencor ante la impunidad que existe en ese estado, ante la injusticia por el medio centenar de muertos que hubieron, ante los encarcelados que no tuvieron nada que ver en el conflicto y que agrarraron al azar, antes los heridos, desaparecidos, los que quedaron con secuelas psicológicas de las torturas por la gente de Ulises Ruiz y que ahora muchos ostentan impunemente cargos en otros estados, tal como el delincuente Vera Salinas que ayudó a la represión y ahora es asignado temporalmente en Benito Juárez, en el estado de Quintana Roo como jefe de la policía de ese municipio.

Así que no descarten una revolución, pues hay gente que como dice Susanita prefiere morir con la frente erguida que vivir con las rodillas ensangretadas".

Mexicanos al grito de guerra

Como si de la encarnación de Masiosare se tratara, algunos mexicanos piensan que una revolución debe ser violenta. Y puede serlo en dos sentidos: uno metafórico y uno muy, muy real. Es decir, alguna revuelta popular, huelgas, ediciones independientes, tomas de canales de televisión y estaciones de radio, etc, etc. Cuestiones de pocas pérdidas materiales aparentes (ojo, quiero resaltar lo de aparentes) y que, por otro lado, pueden desencadenar procesos que lleven a un violento cambio en la mentalidad de la población, o al menos una parte importante de ella que la haga movilizarse.

El otro es, bueno, el más realista: la cosa de las huelgas, las protestas y demás, que podria desembocar en un baño de sangre donde ya entran los cuernos de chivo y otros juguetitos.

Yo no sé qué es lo que quieren exactamente estas personas, pero por el simple hecho de incluir su conteo cíclico de las revoluciones mexicanas (1810-1910-2010) se ganaron una entrada en este blog; y no me malinterpreten, estoy de acuerdo con muchas de sus ideas, además de que su contrapropaganda del voto me encantó.

Recuerden, es Mexicanos al Grito de Guerra.

H.